Los acuerdos fueron firmados el 16 de febrero de 1996

El Gobierno de Chiapas ha reconocido las condiciones de marginación y falta de oportunidades que viven los pueblos indígenas a pesar de los Acuerdos de San Andrés firmados entre el gobierno de Chiapas y el ejercito Zapatista de Liberación (EZLN) en febrero de 1996.

El Secretario de Gobierno Juan Carlos Gómez Aranda declaró que “el compromiso de entonces sigue vigente” y que los acuerdos se cumplirán para “honrar la palabra y el compromiso de las partes” para fortalecer las acciones y resolver las causas de la pobreza de los pueblos indígenas.

Los acuerdos fueron firmados el 16 de febrero de 1996 en la cabecera del municipio de San Andrés Larráinzar (municipio autónomo de San Andrés Sacamchén de los Pobres), situado a unos 26 kilómetros de San Cristóbal, después de muchas reuniones entre los representantes del gobierno federal encabezados por Marco Antonio Bernal y la comandancia rebelde, durante diez meses.

El 25 de abril de 2001, ya con el panista Vicente Fox en la presidencia de la República -quien en campaña había declarado que en 15 minutos solucionaba el conflicto en Chiapas-, todos los partidos políticos representados en el Senado de la República aprobaron la reforma indígena que incorporó sólo parte de los acuerdos, dejando fuera aspectos fundamentales.

Por ejemplo, en lugar de reconocer a las comunidades como "entidades de derecho público", éstas pasaron a ser de "interés público". También se cambió la frase "uso y disfrute de los recursos naturales" por la de "uso preferente"; "autonomía" y "territorio", fueron los dos conceptos clave que no aprobaron los senadores.

El 28 de abril, con 386 votos en favor de legisladores del PAN, el PRI y el Verde Ecologista, y 60 del PRD, el PT y cinco priístas de Oaxaca en contra, la Cámara de Diputados consumó la aprobación de la ley sobre derechos y cultura indígenas. Dos días después, el grupo rebelde rechazó las reformas porque "no responden en absoluto a las demandas de los pueblos indígenas de México, del Congreso Nacional Indígena, del EZLN ni de la sociedad civil nacional e internacional".

Pedro Faro Navarro, director del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), afirmó que “cuando nacieron los Caracoles en 2003, el EZLN dijo que iba a hacer cumplir los acuerdos de San Andrés y en el ámbito de la Sexta, convocó no sólo a los pueblos originarios sino a todos los sectores que luchan desde abajo; es otro instrumento para fortalecer los tratados”.

Opinó que “a 20 años, podemos decir que es una ley de las más vigentes que se siguen construyendo y se está aplicando aunque no haya sido reconocida oficialmente. Han construido radios comunitarios, sus medios alternativos, libres o como se llamen; han creado sus procesos artísticos a través de telares, formas de gobierno y han fortalecido sus procesos a partir de la inspiración de los acuerdos”.

(Con información de Elio HenríqueZ/ La Jornada)