Chiapas recibe a niños que huyen de sus países centroamericanos, sin embargo, son expuestos a diversos problemas entre ellos la explotación laboral y sexual.

Chiapas (hispantv).- Chiapas es la principal puerta de entrada de niños, niñas y adolescentes centroamericanos que huyen de la pobreza y la violencia de sus países y que, sin documentos y a veces sin compañía, enfrentan condiciones iguales o peores durante su tránsito por México.

Debido a que no se tiene una cifra oficial, cada año, por Chiapas, la frontera sur de México, miles de niños y niñas migran desde Honduras, Guatemala y El Salvador a diversas comunidades del territorio mexicano.

La situación de violencia que viven los infantes en sus países ha provocado que sus propios padres opten por obligarlos a huir de sus hogares para darles una supuesta protección aunque para ello tengan que recurrir al pago de personas que trasladen a sus hijos hacia México, mejor conocido como polleros.

Lamentablemente cuando los niños toman la ruta migratoria del sur de México, los enemigos no son únicamente las pandillas centroamericanas sino que en muchas ocasiones son los mismos elementos de migración.

Algunas asociaciones civiles o albergues en México están creando grupos o redes para saber las rutas migratorias y poder brindar protección a las niñas y niños a su paso por este país.

Chiapas es la entidad de México donde se registra el mayor número de menores de edad migrantes no acompañados que son detenidos por el Instituto Nacional de Migración (INM).

Su paso por territorio mexicano se vuelve una pesadilla pues las autoridades no les garantizan sus derechos humanos además de que tienen que cuidarse de sus mismos connacionales que quieren extorsionarlos.

 

 

 

Con información Hispantv