Tuxtla Gutiérrez.- Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Chiapas informaron que a partir de mañana lunes comenzarán con una fase de protestas más combativa, y que el inicio del ciclo escolar próximo podría verse afectado sino se resuelve la abrogación de la Reforma Educativa, por lo que se se declararon en “alerta máxima” ante probables riesgos de represión por parte de los gobiernos federal y estatal.

En conferencia de prensa, el coordinador de la Región Altos de la Sección 7 del CNTE, Adalberto Hernández Rabanales, pidió a los maestros disidentes a concentrarse, a partir de las próximas horas, en los campamentos del plantón que mantienen desde hace 92 días en el centro de Tuxtla Gutiérrez, ante los riesgos de posible “represión gubernamental”.

“La decisión del Gobierno federal hace pensar que no tiene deseos de dar solución a la problemática del magisterio, por lo que nosotros creemos que con el posicionamiento del Secretario de Educación, Aurelio Nuño, que no se va abrogar la Reforma Educativa, es un reto para nosotros”, dijo el líder magisterial.

“A 92 días de movilizaciones estamos más fuertes y unidos, y el Estado no nos desgastará ni derrotará”, agregó Hernández Rabanales.

El líder magisterial en los Altos adelantó que a partir de mañana los disidentes ocuparán y bloquearán la Torre Chiapas, un edificio que alberga distintas oficinas de los tres órdenes de gobierno, además tomarán el inmueble de la Secretaría Estatal de Educación, las oficinas de Planeación Educativa, las instalaciones de Educación Federalizada y del Instituto Nacional de Evaluación.

Asimismo, informó que si la Reforma Educativa, que ha causado conflicto en al menos cuatro estados, no es abrogada a mas tardar el próximo 22 de agosto, no se iniciará el ciclo escolar 2016-2017, y seguirán en plantón en la capital chiapaneca.

Sostuvo que la Coordinadora mantendrá su “insurgencia” pacífica y propositiva, porque el objetivo es derogar la reforma educativa que atenta contra la educación pública y los derechos laborales del gremio.

Incluso, aseveró que al magisterio en resistencia no les preocupan las acciones políticas ni legales realizadas por las cúpulas empresariales; si el gobierno cediera a la petición de los empresarios “apátridas para golpear a los trabajadores, responderemos como sabemos hacerlos”, advirtió.

Por su parte, Pedro Gómez Bahamaca, integrante de la Comisión Política de la Sección 7, expuso que si el Gobierno federal no llegara a acuerdos sobre la Reforma, especialmente al decir “que no moverá ni un punto, ni una coma”, la CNTE ratificará la permanencia del movimiento con un plan de acciones “más endurecido”.

El próximo martes la CNTE se volverá a reunir con el Gobierno federal, pero si las repuestas de la mesa política, dijeron los líderes magisteriales, no fueran las esperadas, podrían endurecer más sus “posiciones”, pues aunque se logró el pago de salarios y descuentos en un 80 por ciento, están pendientes desde enero pasado los pagos a integrantes del Comité Seccional y la conciliación, por falta de presupuesto, de 2 mil 700 plazas magisteriales.
 

Con información de Sin Embargo