La nueva revelación deja en evidencia las actividades que la CIA llevó adelante para hackear los computadores y teléfonos inteligentes de la marca Apple.

Archivos filtrados de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y obtenidos por el portal Wikilieaks revelaron diversos esfuerzos de hackeo por parte de la dependencia que incluyen acciones para convertir iPhones y televisiones inteligencia en dispositivos de vigilancia.

Wikileaks reveló esta información gradualmente, en publicaciones semanales durante el año pasado en lo que fue la más grande pérdida de documentos en la historia de la CIA, informó este martes el diario The New York Times.

El autor del hackeo a la CIA ha sido identificado como Joshua A. Shulte; según el diario es un ingeniero informático de agencia, de 29 años de edad, cuya labor era diseñar malware para infiltrarse en computadoras de sospechosos de terrorismo y otros objetivos de la agencia de inteligencia.

Shulte fue detenido en marzo del año pasado, sospechoso de “divulgar información para la defensa nacional”. La policía confiscó sus dispositivos electrónicos y papelería tanto de la CIA como de la Agencia de Seguridad Nacional. El hacker está en prisión en Manhattan desde diciembre pasado sin que se le finquen cargos.

Cuando Wikileaks comenzó a a distribuir la información el año pasado, la CIA afirmó en un comunicado que “el público estadunidense debe estar muy perturbado por cualquier revelación de Wikileaks, destinada a dañar la habilidad de la comunidad de inteligencia de proteger al país de terroristas y otros adversarios”.

Familiares de Shulte, por su parte, han dicho que se pretende acusar al hacker de posesión de pornografía infantil por hechos ocurridos hace más de nueve años.

El padre del acusado, Roger Shulte sostiene que su hijo de hecho quiso hacer ver a sus superiores vulnerabilidades dentro de la agencia, mostró evidencias de que intentó contactarlos, y afirma que el joven hacker es un “chivo expiatorio” por las filtraciones a Wikileaks.

 

Con información de La Jornada