“Tenemos un país maravilloso, fuerte, talentoso, impresionante, potente, abundante”.

México.- José Antonio Meade, precandidato del PRI a la Presidencia de la República cerró su precampaña el domingo pasado en Tlalnepantla, Estado de México, para sentir el calor mexiquense y puso la elección del Edomex como ejemplo de triunfo, lo que representó rudeza innecesaria para todos aquellos que estamos seguros del gran fraude que se cometió en dichos comicios.

Por otro lado, desde sus redes sociales publicó un video de 40 segundos muy similar al primer spot después de ser destapado, un video muy rápido, atractivo y de gran producción, en el que, en teoría, México y los mexicanos podríamos lograr cualquier cosa en el paraíso que Meade se atreverá a construir, si votas por él:

“Tenemos un país maravilloso, fuerte, talentoso, impresionante, potente, abundante”.

¿Justamente como quiere Peña Nieto que lo veamos?

“México será tan grande como queramos. Nuestras acciones serán nuestro legado. Seremos lo que queramos ser. Es nuestro momento de trascender”.

¿El momento de trascender no era el de la nueva alternancia en 2012?

“Soñar, crear, reír. Es nuestro momento de elegir un México en paz”.

¿No lo habían prometido hace seis años?

Meade delineó cuál debería ser el perfil del nuevo Presidente de México:

“Exitoso, líder, seguro, honesto, innovador, incluyente, potente, digno, fuerte, orgulloso, para todos”.

Para terminar con una gran interrogante:

¿Quién se atreve?

Y la respuesta fue del súper héroe, el #yomero de José Antonio Meade.

Para el lunes, el PRI inició la intercampaña electoral con un spot totalmente diferente, diametralmente opuesto, la otra cara de la moneda, un video que intenta atemorizar a la población, pretendiendo alertar a los ciudadanos sobre el riesgo de perder servicios y programas sociales.

A partir del lunes, en radio y televisión, tuvimos la oportunidad de ver lo propositivo de la campaña priista, la verdad no esperábamos menos de su promesa.

¡Qué poco les duró la hipocresía! Salir con un promocional de advertencias para los electores donde se le pide a la población imaginar un país sin servicios de salud, educativos, financieros y de vivienda:

“Imagina un día sin atención médica para ti y tu familia. Un día sin desayunos escolares para los más necesitados…

“Sin créditos y apoyos para la vivienda. Sin maestros, escuelas ni educación gratuita”.

Definitivamente esta es la nueva campaña de miedo:

“A veces no valoramos lo que tenemos, sin pensar que un día podemos perderlo o nos lo pueden desaparecer”.

Su cinismo es tal, que solo les faltó agregar: “No nos vaya a ocurrir como en Venezuela”.

De manera grotesca, en las imágenes puede apreciarse cómo desaparecen las ambulancias, la comida de los niños, las edificaciones y hasta los pupitres; como si México fuera su juguete, comprado con sus recursos y si pierden se lo llevan, o como si todos los ajenos a ellos tuvieran la misma facilidad que tuvo la gavilla priista de desaparecer terrenos, inmuebles, recursos y programas sociales enteros para enriquecerse, permanecer en el poder y coludirse para salir impunes.

Además, se les olvida que por ley está establecido que los programas son públicos, ajenos a cualquier partido político, de hecho, queda prohibido el uso para fines distintos a los establecidos en el programa.

¿Esta vulgar insinuación no quebranta la ley?

El mensaje finaliza subrayando que el PRI ha construido las instituciones que protegen y benefician a todos, por lo que hacen un llamado a la reflexión y sentencian:

“En el PRI apostamos al futuro. Piénsalo”.

Esta irracional amenaza velada, es también una chulada sin desperdicio, pues representa el conocimiento pleno del alejado lugar de su candidato y el crudo temor de verse perdidos en la próxima elección.

Por Sin desperdicio/El mañañero.