Ante las últimas declaraciones de Pablo Salazar Mendiguchía me gustaría precisar algunos datos, para empezar el señor habla de transfuguismo dentro de los partidos políticos, y he de recordarle al señor que él en su momento también cambió del PRI al PRD para formar una alianza que juntó la izquierda y la derecha, lo que habla de un desaseo político y por si fuera poco cuando ganó la gubernatura se declaró independiente traicionado una vez mas a los partidos que lo llevaron a ganar la elección
 
 
Este personaje menciona que Chiapas está de cabeza, pero él debería recordar que cuando el fue gobernador vulneró la autonomía del poder legislativo con el uso de la fuerza pública dentro del mismo Congreso del Estado para obligar a hacer cambios dentro de los puestos de liderazgo en favor de sus intereses.
 
 
Así mismo durante su administración una gran constante fue el uso excesivo de la fuerza pública, ya que a punta de pistola, y por órdenes de él, sacaron al presidente, Lic. Jorge Clemente, del poder judicial de su propia oficina por no acatar sus
instrucciones.
 
 
Otra de sus acciones autoritarias durante su mandato fue la de violentar la autonomía de la UNICACH, al obligar a la junta de gobierno de esa institución a reunirse en la oscuridad de la noche en las instalaciones de esta máxima casa de estudios para cambiar al rector por uno que cumpliera sus órdenes .
 
 
Otro de sus excesos en el uso de la fuerza pública se reflejó cuando ordenó desalojar a los alumnos de la escuela rural Mactumatzá, así como la represión con granaderos a habitantes de Venustiano Carranza que se manifestaban en la casa del pueblo de ese municipio.
 
 
Y para continuar con los abusos de este ex gobernador, es preciso decir que también exilió del estado, mediante órdenes de aprehensión, a reconocidos comunicadores, que ya no pudieron regresar a Chiapas porque fallecieron en el extranjero huyendo de los actos represores de Salazar Mendiguchía, así como encarceló a muchos otros columnistas, y todo por criticar su mala administración.
 
 
En conclusión este personaje que hoy se atreve a decir que el estado está de cabeza, este Sr. que dirigió el Gobierno más represor de los que tenga memoria Chiapas, no es comprensible como tiene el valor moral para criticar a la actual administración, cuando él vulneró los derechos humanos de miles de chiapanecos durante su paso como inquilino en el Palacio de Gobierno del Estado.