Hacinamiento, estancias prolongadas, alimentación escasa y en descomposición son algunas de las irregularidades denunciadas por el Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos del Sureste Mexicano.

El Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano denunció a través de un comunicado las malas condiciones en las que se encuentran estaciones migratorias de Huixtla y Tuxtla Gutiérrez, en Chiapas. Hacinamiento, estancias más prolongadas de lo que dicta la ley, alimentación escasa y en estado de descomposición, así como lafalta de agua potable y menores de edad encerrados son algunas de las irregularidades detectadas por los activistas. 

Recientemente, el colectivo envió un informe al Instituto Nacional de Migración (INM), la subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración, la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar), la Procuraduría Federal de Protección de niñas, niños y adolescentes y al Quinto Visitador General de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

El INM no entró a valorar las acusaciones concretas, sino que emitió una respuesta general. “En apego a la Ley de Migración y su Reglamento, garantiza el respeto de los derechos humanos de las personas alojadas en las estancias y estaciones migratorias. El INM valora las observaciones de las organizaciones de la sociedad civil y se encuentra trabajando para mejorar cada día la atención de las personas extranjeras que se albergan en las instalaciones del INM”, dijeron fuentes de la institución que dirige Francisco Garduño.

Integrantes del colectivo, formado por 15 organizaciones de Derechos Humanos que trabajan en Chiapas yque comenzaron a coordinarse en octubre de 2018, en el contexto de la caravana migrante, dijeron haber ingresado recientemente al centro de detención migratorio ubicado al interior del Centro de Atención Integral al Tránsito Fronterizo de Huixtla, en la ruta de la costa de Chiapas. El centro está considerado como una “Estancia Provisional Tipo A”, dependiente del Instituto Nacional de Migración (INM), está contemplado para detenciones de un plazo máximo de 48 horas, y tiene capacidad para ingresar un máximo de 30 personas, en una celda para hombres y otra para mujeres. 

Se trata de un centro insertado al interior del Centro de Atención Integral Al Tránsito Fronterizo (CAITF). Existen otras aduanas similares en localidades como Huehuetán o Echegaray, con puntos de control pero que no están pensados para ejercer como centro de detención. Habitualmente, los migrantes ahí eran registrados y, en un plazo de dos días, trasladados a Siglo XXI, en Tapachula.

La diferencia, según explica Salvador Lacruz, de la organización de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, es que ahora se hace el camino inverso: migrantes encerrados en Siglo XXI han sido trasladados a este lugar para “desahogar” el principal centro de internamiento de migrantes de México con capacidad para 960 personas. Las organizaciones civiles llevan meses denunciando que la estación migratoria está colapsada. De hecho, el INM ha abierto y cerrado diversas estancias temporales, como la Feria Mesoamericana, en Tapachula, o una estación transitoria en Ciudad Hidalgo, junto a la frontera con Guatemala. 

Entre las irregularidades detectadas por el colectivo en el centro de detención de Huixtla están: 

 “Al interior se encontraban detenidas 66 personas, entre ellas dos niños y una niña. Es decir, el centro está en completo hacinamiento. Entre las personas detenidas, 39 hombres, dos mujeres y una niña son personas originarias de Camerún (excepto una, de Togo), que llevan ingresadas en el centro desde hace 15 días. El resto son personas originarias de Centroamérica con dos días de detención, esperando su proceso de deportación. Además, todas ellas fueron ya trasladadas desde el centro de detención Siglo XXI de Tapachula, en el que ya habían sufrido entre dos y tres meses de privación de libertad. Si bien todas las personas detenidas en la celda para hombres lo son, en la celda de mujeres permanecen ingresados mujeres y hombres adultos con los niños y niña; lo que viola una norma esencial en el tratamiento de personas privadas de libertad. Pudimos comprobar que la alimentación suministrada a las personas internas, además de ser escasa, está en estado de descomposición”, dice la nota.

“El centro no cuenta con agua potable en los baños y sanitarios, en un lugar que puede superar los 40°C de temperatura, lo que pone a las personas en grave riesgo de contraer infecciones. Han aparecido varias complicaciones en la salud física de algunas personas, particularmente las menores de edad, (ataques de asma, desnutrición y trastornos digestivos), que no han sido atendidas. Además, la detención prolongada e indefinida, la desinformación a la que son sometidas las personas, y el hacinamiento en estas condiciones, está ya afectando a la salud mental, que puede agravarse”, indicó el colectivo.

“No es que sea una violación de sus propias reglas, es que viola los estándares internacionales de trato a personas privadas de libertad. Hacinar a la gente, mezclar población de distintos sexos, adultos con menores, tener durante semanas a la gente, a veces sin poder salir a airearse en un patio, todo eso vulnera derechos fundamentales”, dijo Salvador Lacruz. 

Estas malas condiciones en la detención de extranjeros no son aisladas. El observatorio llamó la atención sobre las condiciones en las que se encuentra la Estancia Provisional de Cupape 2, también conocida como La Mosca por estar albergada en una antigua planta de producción de moscas clausurada en 2013.

“Se ha convertido en un foco rojo en materia de violaciones a derechos humanos, en los últimos meses este centro de detención ha llegado a sobrepasar en varias ocasiones las cifras de detención de la Estación Siglo XXI; pese a que tiene grandes deficiencias en materia de infraestructura como la ausencia de agua potable y para consumo, poca ventilación de la bodega en donde permanecen sin separación alguna hombres, mujeres, familias, niños, niñas, adolescentes y población LGBTIQ, inexistencia de espacios al aire libre y la casi inexistente atención médica, que desencadenó una protesta  el 17 de octubre por la ausencia de personal médico para atender una emergencia”, dijo el colectivo. 

“Luego del ultimo operativo militar de detención del pasado 12 de octubre en Tuzantán, Chiapas muchas de las personas africanas, haitianas y centroamericanas fueron detenidas en este lugar, entre ellas varias que habían sido separadas de miembros de sus familias, incluyendo un niño de 11 años que fue separado de su padre trasladado a Siglo XXI”, aseguró.

En este espacio fueron encerrados los ocho cameruneses que sobrevivieron al naufragio del pasado 11 de octubre en las costas de Chiapas, en el que perdieron la vida al menos tres migrantes. 

“En las Estaciones de Tuxtla Gutiérrez y Comitán de Domínguez se han identificado en las últimas semanas un aumento en la detención de niños, niñas y adolescentes no acompañadas pese a que legalmente no deben permanecer en estos centros de detención. A esto se suma que no existen dietas adecuadas nutricionalmente y los permisos de salido al aire libre se dan de forma discrecional”, dice la nota.

Animal Político preguntó al INM sobre el número de personas internadas en cada uno de los centros mencionados por el comunicado del observatorio, pero al cierre de la nota no había obtenido respuesta.

Entre enero y septiembre, un total de 66 mil 809 extranjeros sin regularizar fueron presentados ante la autoridad migratoria en Chiapas. El estado concentra la mayor parte de migrantes arrestados, más de un tercio de los 158 mil 200 que se registraron en toda la república. 

Las organizaciones de derechos humanos mostraron su preocupación por lo que consideraron una dinámica “consolidada” desde el acuerdo firmado entre México y Estados Unidos para frenar la migración. “Detención indefinida de personas que luego deben permanecer contenidas hasta que la fiscalía determine los casos, sin ninguna garantía de acceder al reconocimiento de víctimas e información sobre los procesos judiciales y administrativos migratorios”. 

“En la Estación de Comitán se ha identificado la negación de kits de aseo que deben ser administrados al ingreso al centro y en la Estación de Tuxtla se han recibido testimonios de discriminación y hostigamiento a mujeres detenidas”, cierra la nota.

 

Con información Animal Politico