Tuxtla Gutiérrez 

La pandemia por el Covid-19 no sólo ha dejado afectaciones económicas o personas enfermas del virus, también ha generado un impacto social con respecto a los lugares de convivencia: un ejemplo claro es que hasta el momento el zoológico “Miguel Álvarez del Toro”, que se ubica en Tuxtla Gutiérrez, se quedó sin visitantes y no hay una fecha determinada para la reapertura, aun y cuando cuentan con un protocolo de atención, remarcó Joe Micelli Hernández, director general de la Coordinación Estatal para el Mejoramiento del ZooMAT.

Entrevistado sobre el tema, explicó que el personal estará pendiente de que los turistas que lleguen cumplan con la sana distancia, tomando en cuenta que habrá una reducción en el aforo de personas, situación que dará oportunidad para apreciar a los ejemplares de mejor manera.

Con frecuencia, el zoológico en un día habitual recibe entre 800 y hasta mil personas cada día; los sábados y domingos, así como en periodos de vacaciones, el número se eleva hasta seis mil visitantes por día; por la contingencia, sólo se permitirá un 30 por ciento de la capacidad máxima del inmueble.

“Nosotros no podemos abrir hasta que la Secretaría de Salud nos dé una indicación; estamos listos para operar pero estamos esperando el momento en el que la autoridad lo determine”, puntualizó el coordinador del zoológico con respecto a que aún no se permite el ingreso al área de exhibición.

Como todas las instituciones de gobierno, dijo, ellos implementaron filtros sanitarios, la toma de temperatura, así como el uso de caretas y cubrebocas para las personas que deseen ingresar al zoológico, siempre y cuando reciban luz verde de las instancias gubernamentales para abrir.

Además, refirió que en las taquillas se establecieron medidas de sana distancia para evitar las aglomeraciones. Dentro del recorrido del ZooMAT también se colocaron otros puntos de desinfección con gel antibacterial, en tanto que pasamanos y las mesas donde la población acostumbra a degustar sus alimentos, tendrán una limpieza permanente.

Indicó que tanto el Museo del Cocodrilo como la Casa Nocturna permanecerán cerrados debido a que su estructura y tamaño impiden cumplir con lo que pide Protección Civil y la Secretaría de Salud.

Sobre el confinamiento social y que ello pudiera generar alguna alteración en el comportamiento de los animales que tienen en exhibición y que no han visto a los humanos en tanto tiempo, respondió que no hay riesgo alguno, los ejemplares todos los días están sujetos a revisiones de forma visual por parte de los trabajadores y, además, cuando vuelvan a abrir el flujo de personas será apenas del 30 por ciento en el inmueble.