A casi tres meses desde que inició la Temporada de Lluvias y Ciclones Tropicales 2020 en Tuxtla Gutiérrez, el balance hasta el momento es de dos Declaratorias de Emergencias y una de Desastre debido a las afectaciones que dejaron las precipitaciones en viviendas.  

Entrevistada sobre el tema, la titular de la Secretaría de Protección Civil Municipal, Elizabeth Hernández Borges, recalcó que aunque se han registrado daños considerables y que todos han sido materiales, hasta el momento se tiene saldo blanco, considerando que no se confirmó ningún deceso a causa de los fenómenos hídricos.

Los daños materiales en Tuxtla fueron provocados en su momento por la conversión de dos Tormentas Tropicales, primero “Amanda”, y posteriormente “Cristóbal”; ambas provocaron cinco días constantes de lluvias que se tradujeron en el desbordamiento del Sabinal a la altura del Club Campestre, donde 13 familias sufrieron de encharcamientos en sus viviendas.  

La segunda Declaratoria de Emergencia y la primera de Desastres ocurrió por un ciclón tropical el pasado 15 de julio, que generó afectaciones en cuatro colonias y 348 viviendas; adicional a ello, también se confirmó la interrupción de energía eléctrica, así como el colapso de techos.   

Las rachas de vientos a consecuencia de las lluvias, provocaron el derribo de 40 árboles; uno de ellos cayó sobre un taxi, sin embargo, las personas salieron ilesas. En comparación con lo ocurrido en las mismas fechas, pero del año pasado, dijo la funcionaria, el saldo en este 2020 es favorable.  

Prevención  

Para aminorar los riesgos en la ciudad a consecuencia de las lluvias, resaltó, se realizaron actividades de desazolve en el río Sabinal, situación que permitió que el arroyo conserve su nivel. Se han retirado más de tres mil toneladas en la cuenca baja que comprende de la 12 Poniente a la 5a Oriente, un trabajo que fue a contrarreloj.  

Lo que han observado por el momento, dijo, es que los contenedores han jugado un papel esencial para evitar el acumulamiento de basura, más en las zonas donde el arrastre de material es mayor. Estos materiales, en otros años, han ocasionado el arrastre de vehículos por las calles.

Lo que se debe entender por parte de la población, aclaró la funcionaria municipal, es que los escurrimientos van a continuar en la ciudad, debido a que el desarrollo de construcción o el asfalto que se encuentra en las calles genera un efecto de “tobogán” para las lluvias, el agua avanza más rápido y, ante la ausencia de arboles para filtrar, se lleva todo a su paso.  

La cartera de proyectos que tiene el gobierno municipal incluye cinco estrategias para atender los escurrimientos fluviales, no obstante, primero las autoridades tienen que conseguir los recursos económicos que ayuden a la reducción de riesgos en las colonias vulnerables.

Estimaciones  

Hernández Borges comentó que, con base en los pronósticos que tiene la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se espera un cambio de fenómeno del “Niño” a la “Niña” para el mes de octubre, es decir, las lluvias en esas semanas podrían superar la cantidad de precipitaciones acumuladas en los últimos cinco años.  

Lo que queda para la dependencia municipal, en conjunto con otras instancias de gobierno, es la implementación de “Limpiemos Tuxtla de árboles secos”, las acciones se realizarán en las vías de comunicación primaria y vialidades de afluencia vehicular.  

La segunda acción tiene que ver con el Llantatón, que se trata de una medida preventiva paralela a los trabajos de la pandemia, debido a que las enfermedades por vectores también pueden ser mortales. La tercera y última estrategia es el fortalecimiento de los Comités de Prevención y Participación Ciudadana, los cuales recibirán el equipo correspondientes para que, en caso de una emergencia, cuenten con una herramienta para iniciar los trabajos de atención a las personas que resulten afectadas de las lluvias.

 

Con  información cuarto poder