Mujeres, integrantes de organizaciones feministas, marcharon en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, la tarde de este 28 de septiembre, Día de Acción Global por un Aborto Legal y Seguro. El contingente partió del Parque Bicentenario hacia el Congreso del Estado.


En la manifestación recordaron que legalizar esta práctica no obliga a nadie a interrumpir su embarazo, pero permitiría que aquellas que así lo decidan o lo requieran, lo hagan de forma segura, sin poner en riesgo su vida.
Es urgente, coincidieron, porque en el país las mujeres siguen abortando en la clandestinidad, algunas bajo métodos peligrosos: una realidad, que, guste o no, requiere de la atención del Estado, sin que medien prejuicios morales ni religiosos.
Las causas son diversas y complejas, sobre todo en Chiapas, donde sólo el 44.6 por ciento de las mujeres tiene acceso al uso de un método de control natal, y donde la educación sexual integral no está garantizada.
Sin embargo, el Congreso del Estado se niega a dar trámite a una iniciativa de ley para despenalizar el aborto, es decir para que ninguna mujer vaya a la cárcel por interrumpir su embarazo.
Se trata de un proyecto que el 26 de mayo de 2020 presentaron las integrantes de la Campaña estatal por el aborto en Chiapas, en colaboración con la diputada Adriana Bustamante, cuyo objetivo es reformar artículos del código penal local.
La solicitud es que sea presentada ante el Pleno de la LXVI Legislatura, y analizada con una perspectiva de género que no criminalice a las mujer

𝘗𝘰𝘳 𝘐𝘵𝘻𝘦𝘭 𝘎𝘳𝘢𝘫𝘢𝘭𝘦𝘴