Tapachula.- Una oleada de personas provenientes de países del continente africano ha tomado esta ciudad como una escala en su búsqueda para llegar a los Estados Unidos, por lo que acuden a la delegación del Instituto Nacional de Migración (INM) para obtener un documento de salida del país y el objetivo es hacerlo por la frontera norte.

Fondas, comercio informal con venta de comida, pequeños hoteles, moteles y posadas del centro de la ciudad de han visto beneficiados con estas personas que durante su estancia les generan recursos económicos.

También se benefician taxistas que muchas veces se aprovechan de la condición de esas personas que tampoco saben hablar español y les cobran en exceso, según han denunciado algunas personas que se han percatado de la situación.

TEMOR POR ENFERMEDADES

La población mira con recelo a los migrantes africanos, además hay el temor de que traigan alguna enfermedad contigiosa o el ébola que ha causado estragos en esas naciones.
Consultado al respecto, el jefe de la Jurisdicción Sanitaria número VII, José Esaú Guzmán Morales, dio a conocer que ya sostuvo una reunión con autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM) para realizar acciones preventivas en materia de salud así como se hizo con los ciudadanos cubanos que llegaron a esta región.

Dijo que sí hay un filtro de la Secretaría de Salud con personal en la frontera, con la finalidad de apoyar en la atención a esas personas en caso de que presenten algún problema de salud.
Señaló que el INM cuenta con personal médico, donde con toda seguridad también toman las medidas correspondientes cuando los migrantes africanos llegan a esas instalaciones para realizar la solicitud del salvoconducto para abandonar el país.

Manifestó que aquí no hay ninguna representación diplomática para que haya un control sobre esas personas, pero resaltó que se están realizando algunos trabajos en materia sanitaria.

FRONTERAS ABIERTAS

Como resultado de que la frontera sur se encuentra abierta, estos ciudadanos, al igual que los de otras nacionalidades, ingresan con bastante facilidad a territorio nacional y en el caso de los africanos no se ha sabido que por necesidad caigan en actos de delincuencia porque la mayoría siempre están a la espera de que les envíen recursos económicos desde otras parte, principalmente sus familiares y amigos que viven en Estados Unidos, señaló el responsable de un hospedaje que pidió no revelar su identidad.

Señaló que al principio se veía preocupante la situación, pero conforme han pasado los días vieron que estas personas traían beneficios a la ciudad, sobre todo a aquellos comerciantes del centro de la ciudad, donde se hospedan, compran comida, adquieren tiempo aire, compran el tamal, el champurrado, el atole, entonces sí están dejando beneficios económicos, aseguró.

LA RUTA QUE SIGUEN

Para llegar a América Latina, los menos han viajado en avión, la mayoría en barco, en condiciones difíciles, en autobús, en lancha y hasta caminando, donde recorren decenas de países para poder llegar a territorio mexicano. También han sido víctimas de la delincuencia y de estafadores.

En las instalaciones del INM rechazan dar informes sobre cuántos cubanos, por ejemplo, han llegado a solicitar salvoconducto y a cuántos se los han dado, con el argumento que se trata de información que solamente puede ser proporcionada a través de la oficina de comunicación social que se ubica en la Ciudad de México.

Pese a que no se dan cifras, la sola presencia de estas personas en el centro de la ciudad de Tapachula revela que es un número bastante alto, donde además pueden verse mujeres con sus niños pequeños.