En México, el virus del dengue es una epidemia que se sale de control. Pese a que la temporada de calor y lluvias han terminado, los casos de contagio en todo el país van en aumento.

Las acciones implementadas por la Secretaría de Salud en conjunto con la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud, así como de las secretarías de salud estatales, no han sido suficientes para combatir la plaga que aqueja a diversos estados, ya que en lo que va del año se han registrado 32 mil 630 casos de dengue y 108 muertes, de acuerdo con los últimos datos del Panorama Epidemiológico de Dengue.

Mientras las acciones para combatir este virus se sigan retrasando, las comunidades más pobres serán las que resulten más afectadas. En Jalisco, Veracruz, Chiapas y Oaxaca el número de personas infectadas no deja de crecer.

El último registró que se tiene del impacto económico que tuvo el dengue en el país se registró en 2017 y se dividió por estados.

En la Península de Yucatán representó un costo de 20 mil 275 millones de pesos (mdp), en la zona Ístmica-Chapaneca fue de 87 mil 060 mdp, en la costa pacífico de 28 mil 689 mdp, en la zona del Golfo fue de 10 mil 090 mdp y en el Noreste de seis mil 171 mdp, según la información del Laboratorio Nacional de Geoprocesamiento de Información Fitosanitaria (LaNGIF).

Arturo Reyes Sandoval, profesor e investigador de la Universidad de Oxford, asegura que la prevención y la vacunación son las respuestas que terminarán con los problemas que genera la epidemia del dengue, sin embargo, para que esto sea posible es necesario que tanto el sector público como el privado inviertan en el desarrollo de nuevas investigaciones, las cuales en las primeras etapas necesitan una inversión que va de los seis a los 12 millones de dólares.

El investigador de la Universidad de Oxford argumenta que otro de los factores que influyeron en el aumento de los casos de dengue fue el cambio climático, debido a que las temporadas de calor se extendieron y este tipo de mosquitos se fortalecen bajo estas condiciones ambientales.

“Cofepris y Sanofi México han invertido cientos de millones de dólares en el desarrollo de una vacuna y aunque los resultados han sido buenos podrían mejorarse para combatir con mejores resultados esta problemática que aqueja a miles de mexicanos”, dice Reyes Sandoval.

La austeridad aplicada por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) le cobró la factura al sistema de salud mexicano, ya que el presupuesto de 124 mil 266 millones de pesos que le destinaron para ejercer este año ha sido insuficiente para satisfacer las necesidades que se requieren en temas de salud.

Los tiempos de espera para obtener una cita, la falta de infraestructura para atender a millones de pacientes en todo el país, así como de medicamentos, vacunas y médicos son algunos de los obstáculos por los cuales atraviesa este sector.

Las personas que resultaron infectadas por una picadura del mosquito transmisor del dengue se enfrentan a esta problemática, además de que esperan por ser atendidos deben de pagar grandes cantidades de dinero para poder curarse.

La vacuna del dengue en México no es gratuita y solo puede adquirirse con una prescripción médica obligatoria, una dosis cuesta entre mil 500 y dos mil pesos, según la Federación Pediátrica del Sureste.

El costo de la atención médica en el seguro social depende del grado de afectación que tenga el paciente, una consulta normal cuesta 336 pesos, si la persona requiere de hospitalización se pagan dos mil 42 pesos y por cuidados intensivos 23 mil 452 pesos, de acuerdo con la información del Departamento de Salud Pública.

Guadalupe Soto Estrada, académica del departamento de salud pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, asegura que los más de 30 mil casos confirmados de dengue en el país son parte de una cifra histórica, ya que desde 2015 no se había registrado un número tan alto de padecimientos.

Hace falta que el gobierno revise las acciones que se están implementando porque esta situación comienza a salirse de control y ahora niños y jóvenes resultan ser los más afectados

“También es necesario que se aplique una comunicación de riesgos, la gente no está informada y deben protegerse, además de más apoyos económicos que se utilicen para el progreso de los programas”.

Fuente: Reporte Índigo