En 2017, Florencia Serranía ofreció los servicios de su empresa al Sistema de Transporte Colectivo que ahora dirige. El Metro rechazó la propuesta de Urban Travel Logistics, compañía fundada por Serranía, por incumplir condiciones legales, financieras, técnicas y económicas.

Urban Travel Logistics (UTL) participó en la Licitación Pública que lanzó el Metro para adquirir los estudios de pre-inversión del sistema ferroviario de trenes eléctricos que conectan al Aeropuerto Internacional con la Ciudad de México.

 

De acuerdo con la declaración de intereses que presentó en 2018 en la plataforma 3de3, Serranía Soto destacó que es “dueña y fundadora” de UTL, empresa que dirigió hasta antes de asumir el cargo de directora general del Metro. En la compañía ganaba 1.5 millones de pesos al año.

UTL perdió la licitación de estudios de pre-inversión por incumplir condiciones legales, financieras, técnicas y dar la propuesta económica más alta por sus servicios: 77.8 millones de pesos. Entre las inconsistencias, el Metro detectó que la empresa propuso perfiles de profesionistas que no cubrían los requisitos solicitados.

Ese contrato lo ganó un consorcio encabezado por Ingeniería, Servicios y Sistemas Aplicados S.A. de C.V., empresa que el año pasado, ya con Florencia Serranía como titular del Metro, obtuvo un contrato relacionado con la Línea 12 del Metro.

Ingeniería, Servicios y Sistemas Aplicados cobró casi 5 millones de pesos por el monitoreo e instrumentación sistemática y seguimiento del comportamiento del tramo elevado de la Línea 12 del Metro, del 17 de septiembre al 31 de diciembre de 2019.

De acuerdo con los registros públicos, Urban Travel Logistics no consiguió ser proveedora del Metro, pero sí tuvo contratos del gobierno de Enrique Peña Nieto.

Entre ellos se encuentran uno que le adjudicó la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en 2018, ocho meses antes de que Serranía fuera nombrada titular del Metro. Fue por 3 millones de pesos para la integración de expedientes para llevar a cabo las escrituras a favor del Gobierno Federal de predios de propiedad privada afectados por el derecho de vía del Paso Express.

Otro por 3.9 millones de pesos para el estudio y proyecto ejecutivo de la estación de retorno del Mexibus Lechería y otro por 7.6 millones para la escrituración de predios en un tramo del Libramiento Villahermosa, en Tabasco.

Serranía Soto ya había sido directora general del Metro de 2004 a 2006. Regresó al servicio público por invitación de Claudia Sheinbaum, quien era su vecina

 

“Conocí a Claudia Sheinbaum, era mi compañera de edificio; las dos acabábamos de regresar y éramos las jóvenes recién doctoradas, siempre me cautivó su inteligencia. Al cabo del tiempo nos hicimos amigas”, escribió en la página web del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

“Ella fue la que me invitó a colaborar en el D.F.; yo le dije que no me imaginaba como funcionaria pública. Recuerdo que pocos días después estaba en mi casa viendo la televisión y Andrés Manuel López Obrador estaba presentando su gabinete: el 60 % eran mujeres. Pensé: “resulta que este hombre va a gobernar la ciudad con mujeres y yo por comodidad he dicho que no”. Ese día por la tarde le pregunté a Claudia si la oferta que me había hecho seguía en pie”, agregó.

De acuerdo con el portal del gobierno capitalino, en 2019, Serranía obtuvo ingresos que no tenían que ver con su cargo por 6 millones de pesos, mientras que por su empleo público obtuvo 1.3 millones de pesos netos, es decir, 110 mil pesos al mes.