Cancún, Quintana Roo. Los esfuerzos de varios gobiernos latinoamericanos por conseguir una resolución de la OEA que demande al régimen de Caracas que anule su llamado a una asamblea constituyente y libere a sus presos políticos –entre otras medidas internas—continuaron hoy en el marco de la Asamblea General de la OEA, luego de que esa gestión fracasara ayer en la Reunión de Consulta, que fue suspendida hasta nuevo aviso sin resultados.

Fue Perú, en voz de su ministro de Relaciones Exteriores Ricardo Luna Mendoza, quien tomó esta vez la iniciativa al anunciar que en la próxima Cumbre de las Américas, que se celebrará en abril de 2018 su gobierno propondrá que el tema central sea la gobernabilidad democrática frente a la corrupción, con dedicatoria especial al tema venezolano. Y lamentó que el lunes no fructificara lo que llamó “una acción para detener el desmantelamiento de la institucionalidad democrática en Venezuela”.

La ministra de Asuntos Exterior de Canadá, Chrystia Freeland, lo secundó cuando insistió que hoy en día los valores que su gobierno considera prioritarios, de democracia e igualdad, “son violados en Venezuela. Es una prioridad la liberación de los presos políticos, el respeto de los derechos humanos, el respeto de las instituciones democráticas, incluyendo las elecciones y la asamblea nacional”.

Ante cada intervención de los delegados que criticó a su gobierno, la canciller venezolana Delcy Rodríguez pidió ejercer su derecho de réplica para rechazar los señalamientos expresados. A Perú le exigió “respeto” y expresó: “Si ustedes forman parte de la camada de perritos simpáticos para el imperio, Venezuela no. No es Perú ni nadie para dar instrucciones a un país soberano e independiente”. Añadió que posiciones como esta alienta la violencia que se vive en las calles en las ciudades venezolanas y le preguntó a Luna: “¿Usted está llamando a la guerra?”. En otro momento, después de la intervención de Costa Rica, que reiteró las demandas de cambios internos en Venezuela, Rodríguez llamó al canciller de ese país Manuel González “analfabeto político” e “histérico”.

Los cancilleres de Bolivia y Ecuador salieron en defensa de la posición venezolana. Fernando Huanacuni, el boliviano, instó a los delegados a “no permitir que intereses hegemónicos resquebrajen la institucionalidad de la OEA” al recordar que en abril la reunión de consulta se impuso sin la anuencia de Venezuela, obligatoria por la normatividad propia del organismo”.

Vía La Jornada