Estados Unidos.- Un estudio concluyó que las mujeres evitan ciertas actividades que podrían impulsar su desarrollo profesional, si consideran que eso puede afectar su oportunidad de matrimonio.

La investigación estableció que la mayoría de estudiantes femeninas de un MBA (Master in Business Administration) deliberadamente minimizaban sus ambiciones y evitaban actuar en pro de sus carreras si pensaban que eso podría afectar sus perspectivas de matrimonio con sus compañeros de clase o compañeros de trabajo.

El análisis realizado por los investigadores Leonardo Bursztyny, del Departamento de Economía de la Universidad de Chicago; Thomas Fujiwaraz, del Departamento de Economía de la Universidad de Princeton, y Amanda Pallaisx, del Departamento de Economía de la Universidad de Harvard, detalló que las mujeres solteras participaban mucho menos en las clases, en comparación con las mujeres casadas.

Los investigadores, que publicaron su trabajo en The National Bureau of Economic Research (NBER), entrevistaron a mujeres solteras y un 64% de ellas dijeron que habían evitado pedir un aumento o una promoción para no parecer “demasiado ambiciosas, asertivas o agresivas”.

En comparación, solo un 39% de las mujeres casadas o en una relación seria habían evitado pedir un aumento y un 27% de los hombres.

“Más de la mitad (52%) de las mujeres solteras informaron haber evitado hablar en las reuniones, en relación con el 33% de las mujeres no solteras y el 28% de los hombres. En general, casi tres cuartas partes (73%) de las mujeres solteras dijeron que habían evitado acciones que creían que ayudarían a su carrera porque estaban preocupadas por verse demasiado ambiciosas”.

La investigación titulada “Acting Wife: Marriage Market Incentives and Labor Market Investments”, expuso que cuando se les preguntó solamente al grupo de mujeres, un 68% de las solteras informaron que preferirían un trabajo con un salario más alto que requería de 55 a 60 horas de trabajo por semana, por encima de un trabajo con un salario más bajo que sólo requería entre 45 y 50 horas semanales.

Pero, cuando se agregó a los hombres al grupo de mujeres y se les preguntó lo mismo, ellas bajaron 26 puntos porcentuales las probabilidades de hacer esta elección.

“Nuestros resultados también agregan a la literatura sobre cómo las decisiones económicas de los individuos se ven afectadas por las preocupaciones de la imagen social”, explicaron los investigadores.

Vía El Heraldo de México